... que son descaradas...
... que se pintan los labios de rosa...
... a las que les gusta desmelenarse...
... que no esperan a recibir cartas de amor, sino que las escriben...
♥ Miranda Makaroff
El pasado día 15 de septiembre, Rai publicaba en su blog algunas de las fotos que había sacado durante su estancia en la semana de la moda de NY. Y una de ellas me dejó KO. Una en la que se veía a unos astronautas cruzando un paso de peatones.

Desde entonces no hago más que ver astronautas (desde el punto de vista figurado, claro está), en noticias e imágenes televisivas. Las últimas ayer. La primera viendo el telediario de las 14:00h en Cuatro: “… La nave de turismo espacial SpaceShipTwo de la empresa Virgin Galactic’s, propiedad del maganate británico Sir Richard Branson, consigue que los viajes turísticos al espacio estén cada vez más cerca…”
Esto no deja de sorprenderme, porque hablamos de algo impensable hace no tanto, y por otro lado sólo apto para cuentas corrientes de más de 5 ceros.

La imagen de Sir Branson, con su melena rubia, su perilla y su sonrisa eterna, dentro de un traje espacial, no dejó de rondarme en todo el día. Pensaba en la iniciativa de alguien que te da la posibilidad de llegar tan alto, y de ver tan de cerca lo que siempre has visto desde tan lejos… Y a su vez pensaba en la vuelta de un viaje así. Porque si cuando regresamos de unas vacaciones siempre nos quedamos con ganas de más, y estamos unos días, así como con síndrome de Estocolmo vacacional… ¿cómo será la vuelta de un viaje espacial?
Pues bien, también ayer, Hunter Freeman me dio la respuesta. Ahí os la dejo para que la disfrutéis.



Empezó mirando fijamente a la cámara, estaba preparada.
Esa mañana mientras pensaba en la sesión, se dejaba caer en su hamaca balinesa para inspirarse.
El negro le sienta bien… y mientras calibran la luz de la cámara, ella se remueve el pelo.

Se levanta viento y esta vez con el blanco como protagonista, nos invita a sentarnos sobre la hierba bien cortada.

Le divierte tanto cambio de escenario y cómo el aire no da tregua a su melena.

Se insinúa bajo una sombrilla oriental. Los topos de su bañador hipnotizan, pero el turbante verde capta nuestras miradas.

Nos invita a escuchar música, algo de Mae West… Y mientras I’m in the mood for love invade el ambiente, ella se contonea y vuelve removerse el pelo.

La sesión ha terminado, Carter está agotado y ella, con su piel tan tersa, con su mirada tan profunda, nos invita a tomar algo. Ahora su look mezcla a la niña buena con la tentación, y es que no puede evitarlo… "some chocolate?"

*Si podéis escuchar la música mientras leéis el texto, la experiencia será distinta ;)







"A lo largo de los cruces de tu camino te encuentras con otras vidas: conocerlas o no conocerlas, vivirlas a fondo o dejarlas correr es asunto que sólo depende de la elección que efectúas en un instante. Aunque no lo sepas, en pasar de largo o desviarte a menudo está en juego tu existencia, y la de quien está a tu lado." (*)

A Rai Robledo lo conocí hace dos semanas en Madrid, aunque para ser francos, una semana antes me había cautivado una de sus fotografías. Y ese fue nuestro link, su foto Slave to love.
La encontré en su espacio .com, un blog que habla de moda, de música, de paisajes, de mujeres interesantes, de sus cámaras, de él. Y después de muchos clicks en entradas antiguas, allí estaba mi foto: esa que habla del mar, de la espera, del viento y de algo de melancolía.
Un mensaje y una llamada después, concretamos que el viernes 9 la tendría, aprovechando mi viaje a Madrid. Y fue allí donde le conocí, junto a Lucía, María y Paulina, en el Café Bar Delic, cerca de la Plaza de la Paja a eso de las cinco de la tarde.
Fueron unos 20 minutos de conversación tras los que supe que le entrevistaría, porque descubrí en él, tal y como describió una vez una buena amiga, lo que descubrí en otros que han sido objeto de Be Curious “que su encanto reside en una belleza personal sin retoque ni photoshop. Una personalidad al desnudo, que se deja fotografiar por la vida sin miedo al fracaso y con muchas esperanzas en un proyecto, que siempre incluye a otros, y es parte de un sueño que se llama futuro.”
Batería de preguntas
B.C. Según he leído, hace sólo cuatro años que te dedicas profesionalmente a la fotografía, así que antes de hacer esto ¿qué hacías?
R.R. Sí, por suerte puedo dedicarme profesionalmente a lo que me gusta, que es la fotografía. Antes trabajaba en agencias de eventos en las que hacía de todo un poco. Desde coordinador hasta fotógrafo, así que, realmente la fotografía siempre estuvo algo relacionada.
B.C. ¿Recuerdas cuál fue tu primera fotografía profesional y para quién la hiciste?
R.R. Pues si no el primero uno de los primeros trabajos fue para un sello discográfico. Necesitaban fotos para la promo del nuevo disco de uno de sus grupos HUMBERT HUMBERT. Hicimos una sesión muy divertida en un parque de atracciones, en las fiestas de un barrio de Madrid. De esa sesión también surgió una buena amistad con uno de los miembros del grupo, Miguel B Núñez, con quien llevo tocando un par de años.
B.C. ¿Qué es lo que más te gusta de ser fotógrafo?
R.R. Me gusta todo. Hay muchas fases, todas distintas. Preparar las sesiones, hablar con la gente que va a estar involucrada en el proyecto. La sesión, que para mí es algo muy emocionante y divertido. Y por supuesto el momento en el que editas, seleccionas las fotos y vas viendo el resultado. Todos los procesos tienen un encanto especial, no sabría con cuál quedarme. Cuando ya estás tranquilo en casa y ves las fotos finales sin duda es un momento muy bonito.
B.C. Últimamente me ha dado por imaginar los lugares de trabajo de las personas a las que entrevisto, así que me encantaría saber cómo es el tuyo…
R.R. El mío es muy tranquilo. Una habitación con una mesa en la que tengo dos ordenadores, un iMac de 27 pulgadas que es el que uso para trabajo y un portátil. Altavoces que casi nunca paran de sonar, una ventana frente a mi mesa con unas vistas privilegiadas de Madrid y paredes en las que hay pósters originales de pelis de los años sesenta y caretas de animales. La música es otra de mis grandes pasiones, llevo muchos años tocando la batería, así que también hay algún que otro instrumento en las estanterías. Y claro, unas cuantas cámaras de fotos.
B.C. En los trabajos que vuelcas en el blog, hay una constante, una chica, la misma que aparece en Slave to love, y como me pica la curiosidad, tengo que preguntártelo ¿quién es la mujer de tus fotografías?
B.C. Existen lugares que inspiran, que te envuelven y que siempre son un buen lugar para comenzar… por eso dime ¿cuál es para ti ese lugar?
R.R. La naturaleza siempre me relaja y es donde la inspiración llega con más facilidad. En mi caso tengo suerte porque puedo disfrutar de una casa que tiene mi hermana en el campo donde los paisajes son espectaculares. Un sitio muy tranquilo con cielos que he visto en muy pocos lugares.
B.C. El otro día leí un slogan que decía “TODO JUEGO TIENE UNAS REGLAS: LAS TUYAS. LEAVE AN IMPRESSION” Y pensando en tu trabajo me preguntaba, ¿cuáles son tus reglas para fotografiar, cuáles tus señas de identidad?
R.R. Reglas creo que no hay que tener, o al menos no muy estrictas, pero en mi caso te diría que necesito que la gente con la que trabaje o colabore se lo tome tan en serio como lo hago yo, creo que eso es importante. Hasta ahora he debido tener suerte, porque siempre ha habido un ambiente muy agradable en todos los trabajos que he hecho con gente de lo más variada.
B.C. Ahora al igual que tú, están apareciendo fotógrafos que optan por una fotografía más sincera, con menos retoques. En este sentido, ¿cómo crees que evolucionará el arte de fotografiar?
R.R. En mi caso la evolución creo que es tranquila, no fuerzo el intentar hacer cosas que no salgan con naturalidad. Ahora en la fotografía el abanico es más amplio, porque el retoque digital ya es algo habitual, y hay gente que hace verdaderas maravillas. Por otro lado, después del boom digital, lo analógico vuelve a pegar fuerte y por suerte tiene también su espacio en ese abanico. Como cualquier otra disciplina artística, en la fotografía hay más variedad que nunca y eso es bueno siempre y cuando siga siendo eso, fotografía.
B.C. Sabemos que te gusta la moda, los paisajes, las mujeres como centro de tus fotografía, pero no sabemos qué es lo que no te gusta, aquello que no fotografiarías jamás...
B.C. Sé que hace poco expusiste por primera vez tu obra, una pequeña selección de tu trabajo. Ahora sólo queda saber si te gustaría continuar exponiendo y si ya tienes algo en mente.
R.R. Fue una experiencia muy bonita, en gran parte porque en La Mona Checa que es la tienda donde expuse mis fotos, fueron todo amabilidad, facilidades y buen rollo. Siempre pensé que no hay mejor sala de exposiciones que la red, pero después de ver ahí mis fotos colgadas y la gente opinando a mi lado sobre ellas creo que cambié de opinión. Ambas cosas son compatibles, así que espero poder volver a hacer otra expo pronto.
En pocas palabras
Una fotografía de tu infancia / Una en la que salgo cogido en los brazos de mi padre dándole un abrazo muy fuerte. No me canso de mirarla.
Un festival de música / El Primavera Sound. Tuve la suerte de tocar en la última edición con CUERPOS, el grupo en el que tocaba la batería. Poco después nos separamos, pero fue una experiencia genial.
Una ciudad / Madrid.
Un fotógrafo / Nunca he podido quedarme con sólo un fotógrafo. Hay muchos y en su mayoría, quienes más me gustan, no tienen libros publicados o no han hecho grandes campañas.
Una experiencia inolvidable / Pues por suerte muchas, aunque a veces tenemos ese defecto de que las buenas experiencias se olviden rápido y las malas queden muy marcadas. Creo que cada vez que mis sobrinos se quedan en casa es toda una experiencia, porque me tiro una semana pensando en lo bien que lo hemos pasado juntos.
Una fotografía que nunca venderías / Supongo que aquellas muy personales, de momentos muy íntimos.
Un personaje que te gustaría fotografiar / Muchos, muchísimos. Por decirte dos muy diferentes: Zooey Deschanel y Marilyn Manson. ¿Te imaginas fotografiarlos juntos?
Una cámara fotográfica / Olympus Pen EE-2. Una preciosa cámara que lleva toda la vida en mi familia, con un gran valor sentimental y que por suerte ha acabado en mis manos.
Una canción / Va por días o épocas, ahora mismo te diría... Shine On de The House of Love.
Recomendaciones .com
Hallazgos Flickr
Llevo muchos años en flickr y tengo más de 3000 fotos colgadas, así que he tenido tiempo de hacer muy buenos contactos. Estos son algunos:
http://www.flickr.com/photos/linascheynius/
http://www.flickr.com/photos/sagasig/
http://www.flickr.com/photos/dirtyfeet/
http://www.flickr.com/photos/salaboli/
http://www.flickr.com/photos/tetheredto/
http://www.flickr.com/photos/ippy_ippy/
http://www.flickr.com/photos/neilkrug/
Blogs que sigues
http://evavazquezblog.blogspot.com/
A Lina le gusta fotografiar. Pero lejos de buscar la mejor luz o el mejor enfoque, disfruta con la oscuridad, los juegos de sombras y el movimiento.



Su perfección es lo natural. Sus escenarios: las bañeras antiguas llenas de agua, las habitaciones con camas de sábanas revueltas, a ser posible con compañía y los campos y jardines aparentemente inexplorados.


Lina busca el interior. Un adentro habitado, compartido, donde uno es uno mismo, desnudo y vestido, enredado con la piel del otro.



Sus lugares son estables, tangibles, arraigados. Lugares que se configuran como referencias, como puntos de partida, principios…




Así es ella, así es Lina, así es como fotografía la Scheynius / © de todas las fotos: Lina Scheynius/
(1)Paul Valéry, "Regard", Melange.