Los domingos son días de lectura de blogs y post de grupos de facebook, y de escritura claro, que si no, tampoco tendrían gracia ;)
Una tarea siempre gratificante, porque encontrar, siempre encuentro temas y personajes interesantes. El de hoy, y a través de SAK BÉ, ha sido Britt Eckland, una actriz sueca de finales de los '60, casada en primeras nupcias con Peter Sellers (el famoso inspector Clouseau en el film La Pantera Rosa), y novia, entre otros, del cantante Rod Stewart.
Britt con su melena rubia y esa boca a lo Bardot, sin embargo, me han llevado a más de 20 años atrás, cuando yo empezaba a convertirme en una devoradora de mitos. Y es que la Eckland fue chica Bond, sí, era la rubia de El hombre de la pistola de oro, compartiendo protagonismo con la chica de los pómulos Maud Adams.
Y no sólo eso, sino que además ha entrado en la lista de suecos por el mundo, iniciada por Adam y Wally, que últimamente no hace más que crecer, al lado de grupos musicales como ABBA, Roxette, Ace of Base, Europe o The Cardigans; escritores como Stieg Larsson; actrices míticas como Ingrid Bergman, Greta Garbo o más actuales como Malin Akerman; científicos como Alfred Nobel; y multinacionales como Ericsson, IKEA o Volvo... esto promete incrementar, os lo digo...
Así que finalizo la semana redescubriendo a Britt y dándome cuenta de que los '60 y los '70, dieron al cine rostros inolvidables.
Empezó mirando fijamente a la cámara, estaba preparada.
Esa mañana mientras pensaba en la sesión, se dejaba caer en su hamaca balinesa para inspirarse.
El negro le sienta bien… y mientras calibran la luz de la cámara, ella se remueve el pelo.
Se levanta viento y esta vez con el blanco como protagonista, nos invita a sentarnos sobre la hierba bien cortada.
Le divierte tanto cambio de escenario y cómo el aire no da tregua a su melena.
Se insinúa bajo una sombrilla oriental. Los topos de su bañador hipnotizan, pero el turbante verde capta nuestras miradas.
Nos invita a escuchar música, algo de Mae West… Y mientras I’m in the mood for love invade el ambiente, ella se contonea y vuelve removerse el pelo.
La sesión ha terminado, Carter está agotado y ella, con su piel tan tersa, con su mirada tan profunda, nos invita a tomar algo. Ahora su look mezcla a la niña buena con la tentación, y es que no puede evitarlo… "some chocolate?"
Y porque ellas también inspiran mi verano, déjate llevar por su ritmo...
*Si podéis escuchar la música mientras leéis el texto, la experiencia será distinta ;)
Era el verano de 1996, y el Sports Illustratedmagazine como cada año, emitía su esperado summer report. Y entre tanta modelo de curvas perfectas, allí estaba Angie, una pelirroja de Ohio, con una melena envidiable. Diría que es la primera pelirroja que recuerdo.
Y entonces empecé a pensar que los pelirrojos eran especiales, aunque sólo fuera por el hecho estadístico, de que sólo el 5% de la población mundial lo es.
El tema volvía a mí el pasado mes de octubre, cuando el ciclo “Conmemorando a Darwin”, organizado por la UMH, invitaba al paloeobiólogo Carles Lalueza-Fox. Y allí desde la primera fila, escuché a Carles afirmar, que tras el estudio realizado a los restos de ADN encontrados en la cueva asturiana de El Sidrón, los neandertales podían haber sido pelirrojos y de piel clara.
Me resultó curioso, volví a recordar a Angie y pensé que en cierta manera ella y todos los pelirrojos, eran aún más especiales, porque estaban más cerca que el resto de los mortales, de nuestros antepasados los neandertales.
Pero este mes, con Vogue, Vanity, Haper's Bazaar y Elle, he vivido un nuevo boom pelirrojo, auspiciado por Tom Fordy Bulgari jewellery & bags designs, que descubren todos los encantos de una sorprendente Julianne Moore.
Y ella, la Moore, con su piel blanca, sus ojos verdes, sus pecas, su melenón, su cara angulosa y su dentadura perfecta, me paraliza y no puedo dejar de mirarla, porque ¡cómo es ella y su anuncio de Bulgari!
Me encantó en Magnolia, la vi en Hannibal y en Misteriosa obsesión (dos películas nada recomendables), me resultó contundente en Savage Grace, y tengo unas ganas increíbles de verla en Un hombre soltero.
Y como en aquel anuncio de Vodafone 360, vivamos la revolución pelirroja junto a Julianne, Angie, Lindsay, Lily Cole, Nicole, o Damian Lewis, y pongamos un poco de color en nuestras vidas.
"Estamos rodeados de gente, empresas, productos que se definen a sí mismos o son considerados por otros como cool..." Así empieza el libro de Daniel Córdoba-Mendiola, "Coolhunting". Y esto es una realidad, porque lo cool está en el aire, cool is in the air... y muchas veces confunde.
Qué es o quién es cool, me trae de cabeza, así que hace algún tiempo cambié lo cool por lo curious, y ahora sólo me fijo en aquello que despierta mi curiosidad, y así no caigo en excesos.
Decidir qué es curious y qué no, me lleva mi tiempo. Un selecto peregrinaje, que me está descubriendo a personajes que bien merecen un post, así que aquí va mi primera aportación:
“Natalie Portman. Licenciada en Psicología por Harvard (…) habla judío, inglés, francés, alemán, japonés… y se rumorea que acaba de empezar a estudiar árabe. Muy selectiva con sus interpretaciones, procura elegir personajes profundos y sensibles (…) Además es Vegana (evita comer carne, leche, huevos y quesos), y desde 2002 ejerce como embajadora de la ONU para la infancia.”
Giusi Ferré / Yo Donna / 12.12.09
Y es que Natalie es mucha Natalie. Tan pequeña, tan dulce, tan culta, tan especial… que no puede pasar desapercibida.
Sus personajes, de la ficción al realismo más trágico, siempre calan. Su estilo fiel a los jeans y a las camisetas, a los abrigos oscuros y a las gafas de sol de pasta, a las bailarinas y a los bolsos de asa larga, la hacen más terrenal, más cercana. Pero con la noche llega la sofisticación, muy de Chloe, muy de Chanel, muy de Lanvin. Y una vez más, ella es so sweet, so cute, so Natalie.